Lo vemos cada día
en los locales de PulseCosta.
Para construir PulseCosta hemos recopilado información de casi 4.000 locales de la Costa del Sol. Y vimos un patrón que se repite.
Muchos no tienen web, la tienen desactualizada o dependen de plataformas que cobran por cada reserva o cada comensal. Mientras, el cliente extranjero (inglés, nórdico, alemán) busca en su idioma y reserva donde se lo ponen fácil.
«Si tu cliente no te encuentra en su idioma, reserva en el de al lado.»
Por eso hacemos webs pensadas para una sola cosa: que el cliente reserve contigo directamente. Rápidas en el móvil, en su idioma, con la carta clara y la reserva a un toque.
Y como hablamos a diario con hosteleros, sabemos lo que preguntan sus clientes y lo ponemos donde se ve.